Cómo elegir una asesoría para pymes y evitar errores que cuestan dinero

En Assellob, después de más de 25 años trabajando con pequeñas y medianas empresas, hay una pregunta que escuchamos con frecuencia en nuestro despacho:

Cómo elegir una asesoría para pymes sin cometer errores que después resultan muy costosos. Y cuando decimos “costosos” no hablamos solo de dinero; también hablamos de tiempo perdido, sanciones inesperadas y la frustración de sentir que tu negocio depende de alguien que no responde como debería.

El dueño de una pyme sabe que no puede estar pendiente de todo: nóminas, contratos, IVA, IRPF, inspecciones, conciliaciones… y al mismo tiempo sacar adelante las ventas, coordinar al equipo o negociar con proveedores.

Por eso, la decisión de con quién trabajas en el área de gestión y asesoría no es un trámite cualquiera: es una decisión estratégica que puede dar estabilidad a tu empresa o dejarla expuesta a problemas serios.

El error más común al elegir asesoría (y por qué tantas pymes se arrepienten)

Lo vemos a menudo. Un empresario llega al despacho porque su asesoría anterior presentó mal el modelo 111 y ahora Hacienda le reclama una sanción con recargos.

O porque un contrato de trabajo estaba mal redactado y el trabajador reclamó en un juicio laboral.

En casi todos esos casos, la raíz del problema es la misma: se eligió la asesoría pensando solo en el precio mensual, sin evaluar la capacidad real de gestión y defensa.

Elegir una asesoría únicamente porque cobra “50 € menos al mes” suele ser un error. Esas cuotas bajas muchas veces significan que el servicio está limitado a mecanizar datos, sin revisión técnica ni acompañamiento en situaciones complejas.

Y cuando llega una inspección de Hacienda o de Trabajo, esa diferencia de 50 € se convierte en miles de euros en sanciones o en un conflicto legal que podría haberse evitado.

 

¿Qué debería darte una asesoría para que tu pyme gane estabilidad?

La función de una asesoría no es solo presentar impuestos o enviar nóminas, es dar estabilidad al negocio. Cuando un empresario nos pregunta qué debe exigir a su asesoría, solemos responder con situaciones concretas que vivimos a diario:

  • Una nómina mal calculada puede generar una reclamación judicial de un trabajador.
  • Una declaración trimestral de IVA fuera de plazo acarrea recargos automáticos.
  • Un despido sin la forma correcta se convierte en un coste imprevisto mucho mayor.
  • No preparar bien una inspección de Trabajo puede derivar en sanciones y bloqueos administrativos.

Una buena asesoría para pymes no solo resuelve trámites, sino que previene problemas antes de que ocurran.

Pasos prácticos para elegir bien tu asesoría

Si quieres saber con claridad cómo elegir una asesoría para pymes, aquí tienes los pasos que recomendamos seguir a cualquier empresario que entra por la puerta de nuestro despacho:

1. Define tus necesidades reales

No es lo mismo una pyme de 5 empleados que una con 40. Pregúntate: ¿necesito solo fiscal y contable o también laboral? ¿Quiero que me acompañen en inspecciones? ¿Valoro tener asesoría legal integrada?

Haz una lista interna de tus puntos críticos (nóminas, contratos, inspecciones, financiación). Esa lista te ayudará a descartar asesorías que no cubran todo lo que necesitas.

2. Pregunta por la experiencia en pymes como la tuya

Un despacho puede llevar autónomos perfectamente, pero fallar en la gestión de una pyme industrial con 20 trabajadores. No todas las asesorías están preparadas para todos los escenarios.

Nuestro más sincero consejo es: pide ejemplos de empresas con características similares a la tuya a las que asesoren.

3. Comprueba quién será tu contacto directo

No sirve de nada que la asesoría tenga 20 profesionales si cada vez hablas con uno distinto. La continuidad en la atención es clave para que entiendan tu negocio.

En este caso podrías exigir que te asignen un responsable fijo y pregunta cómo será la comunicación (teléfono, email, WhatsApp, reuniones presenciales).

4. Claridad en los servicios y en la tarifa

El mayor motivo de conflicto que vemos es la letra pequeña. Una pyme cree que todo está incluido y descubre tarde que un juicio laboral, una inspección o una reclamación no entraban en la tarifa mensual.

Una opción es pedir un presupuesto detallado, por escrito, donde quede claro qué está incluido y qué se cobra aparte.

5. Pregunta cómo actúan en una inspección

Esta es la pregunta clave. Una buena asesoría no solo prepara papeles, te acompaña personalmente al organismo. Si la respuesta es vaga o evasiva, desconfía.

Señales de que la asesoría no es la adecuada

Hay tres alertas que vemos repetirse en las historias que nos cuentan los empresarios:

  1. Respuestas vagas o tardías. Si para resolver una duda fiscal tienes que esperar tres días, ya estás teniendo un problema.
  2. Cambios de tarifa poco claros. La transparencia es básica: si no la hay, acabarás pagando más de lo esperado.
  3. Falta de disponibilidad en momentos críticos. Una asesoría que te dice “no podemos acompañarte” cuando tienes una inspección no está cumpliendo su función.

Si percibes cualquiera de estas señales en la primera toma de contacto, sigue buscando.

Asesoría local o asesoría online: ¿qué conviene a tu pyme?

En los últimos años muchas pymes nos preguntan por la diferencia entre una asesoría local y una online. Nuestra respuesta siempre depende del tipo de empresa.

  • Una asesoría online puede ser suficiente para un autónomo con facturación sencilla y sin empleados.
  • Una pyme con equipo, contratos, convenios colectivos y posibles inspecciones necesita la seguridad de un despacho local que pueda responder en persona.

En nuestro caso, como asesoría laboral en Cornellà, acompañamos a los clientes en Hacienda, en la Inspección de Trabajo o en los juzgados cuando es necesario. Esa presencia marca la diferencia entre resolver un problema o dejar al empresario solo ante la Administración.

Checklist antes de firmar con una asesoría

Si quieres saber de forma práctica cómo elegir una asesoría para pymes, utiliza este checklist:

  • Servicios integrales (fiscal, laboral, contable) confirmados por escrito.
  • Tarifa clara, sin letra pequeña.
  • Responsable de contacto asignado.
  • Compromiso de tiempos de respuesta.
  • Experiencia acreditada en pymes de tu tamaño o sector.

No firmes nada hasta que puedas marcar todas las casillas de esta lista.

Elegir asesoría es elegir estabilidad

Elegir asesoría no es delegar papeles: es decidir quién protege tu negocio frente a sanciones, conflictos laborales y trámites fiscales. La asesoría adecuada te da tranquilidad y te libera tiempo para concentrarte en lo que realmente importa: hacer crecer tu empresa.

En Assellob llevamos más de dos décadas acompañando a pymes de Cornellà y del Baix Llobregat. Hemos visto de cerca lo que ocurre cuando se elige mal y también cómo cambia una empresa cuando encuentra el apoyo adecuado.

Si todavía te preguntas cómo elegir una asesoría para pymes, recuerda esto: la clave está en exigir experiencia, cercanía y compromiso real. Y si buscas un despacho que cumpla con esos criterios, estaremos aquí para hablar contigo y empezar a trabajar en lo que de verdad necesita tu empresa.

 

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