Derechos laborales en España: lo que todo trabajador debería conocer en 2025

Conocer los derechos laborales en España no debería ser un lujo reservado a abogados o sindicalistas. Es una cuestión de seguridad personal. Cada contrato, cada nómina y cada despido están regulados por leyes que te protegen, pero muchos trabajadores no las conocen.

En ASSELLOB, nuestro equipo de abogados laborales lleva años asesorando a empleados, autónomos y empresas, y si algo hemos aprendido, es que la mayoría de los conflictos laborales nacen de la desinformación.

Este artículo busca poner fin a eso. Vamos a explicarte, con palabras claras y ejemplos reales, cuáles son tus derechos, de dónde surgen y qué hacer cuando alguien no los respeta.

¿Qué son los derechos laborales y por qué importan?

Los derechos laborales son el conjunto de garantías que regulan tu relación con la empresa. No se negocian en la entrevista de trabajo ni dependen de la buena voluntad del jefe: están reconocidos en la Constitución Española (artículos 35 y 37) y desarrollados en el Estatuto de los Trabajadores (Real Decreto Legislativo 2/2015).

Esto significa que, trabajes en una multinacional o en un pequeño comercio, tienes derecho a un contrato por escrito, a una jornada máxima, a descansos, vacaciones y a una remuneración justa.

Estos derechos son irrenunciables. Es decir, ni tú ni la empresa podéis acordar algo que los elimine. Si un contrato incluye una cláusula que los contradice, esa cláusula no tiene validez.

También existen derechos mejorables, que pueden ampliarse mediante convenios colectivos. Por ejemplo, si tu convenio fija 35 horas semanales o 23 días laborables de vacaciones, prevalece sobre el mínimo legal.

En ASSELLOB siempre recomendamos leer el convenio colectivo aplicable: muchas veces ahí está la diferencia entre lo que crees que te corresponde y lo que realmente puedes exigir.

Derechos fundamentales del trabajador en España

El primer pilar es el derecho a un contrato claro y por escrito. En España, cualquier relación laboral que dure más de cuatro semanas debe formalizarse por escrito. El contrato debe indicar el tipo:

  • Indefinido, temporal, de prácticas.
  • La jornada.
  • El salario.
  • Las funciones y el convenio aplicable.

Si no lo tienes, se presume que tu contrato es indefinido y a jornada completa.

Otro derecho esencial es la igualdad y no discriminación. La empresa no puede tratarte de manera distinta por razón de sexo, edad, orientación sexual, religión, nacionalidad o cualquier otra circunstancia personal.

Tampoco puede pagarte menos por el mismo trabajo. Esto no solo está en la ley; está en la práctica diaria. Si dos personas ocupan el mismo puesto y una cobra un 20 % menos sin motivo objetivo, hay base legal para reclamar.

El derecho a la intimidad y la protección de datos ha ganado relevancia con el teletrabajo y el uso de herramientas digitales. El Estatuto reconoce tu derecho a la desconexión digital fuera del horario laboral, y la empresa solo puede controlar tu actividad con medios proporcionados y con información previa.

Si tu jefe revisa tus correos personales o te llama constantemente fuera de tu jornada, está vulnerando tu derecho a la intimidad.

No menos importante es el derecho a la seguridad y salud laboral. La empresa está obligada a evaluar riesgos, formar e informar al trabajador, y proporcionar equipos de protección adecuados.

Este derecho no se limita a quienes trabajan en fábricas o construcción: también aplica en oficinas, teletrabajo o espacios con pantallas. Si sufres una lesión o enfermedad derivada del trabajo y no se han tomado las medidas adecuadas, puede existir responsabilidad empresarial.

Además, todo trabajador tiene derecho a la formación y promoción profesional. Esto implica que la empresa debe facilitar el acceso a cursos, adaptaciones y actualizaciones que permitan mejorar tus competencias.

Y, por último, la ley reconoce el derecho a la representación sindical. Puedes afiliarte a un sindicato, presentarte como delegado o participar en elecciones sin sufrir represalias.

Jornada, descansos y vacaciones: lo que la ley realmente dice

La jornada laboral ordinaria no puede superar las 40 horas semanales de trabajo efectivo de promedio anual. Esto significa que pueden existir semanas más largas o más cortas, pero la media debe respetarse.

Entre jornada y jornada deben pasar al menos 12 horas, y el descanso semanal mínimo es de un día y medio ininterrumpido, normalmente sábado por la tarde y domingo.

En cuanto a las vacaciones, la ley establece un mínimo de 30 días naturales al año, aunque muchos convenios los expresan como 22 laborables. No se pueden sustituir por dinero salvo en casos de fin de contrato, y deben pactarse de común acuerdo entre trabajador y empresa.

Si te enfermas durante tus vacaciones, tienes derecho a recuperarlas después, algo que mucha gente desconoce.

Hay además permisos retribuidos que te permiten ausentarte del trabajo sin perder salario. Por ejemplo, 15 días por matrimonio, 2 días por fallecimiento de un familiar de segundo grado (4 si hay desplazamiento), o el tiempo necesario para acudir al médico.

En ASSELLOB solemos recordar que estos permisos están pensados para situaciones inevitables, pero deben comunicarse y justificarse siempre.

El derecho a la conciliación familiar y laboral también ha evolucionado. La ampliación de los permisos de paternidad y maternidad, el derecho a solicitar reducción de jornada o adaptación de horarios, y la posibilidad de teletrabajo son ejemplos de cómo la ley se adapta a los nuevos modelos de vida.

Teletrabajo, control horario y desconexión digital

Desde la pandemia, el teletrabajo se ha consolidado en muchos sectores, pero con él han aparecido nuevas dudas. La Ley 10/2021 de trabajo a distancia establece que debe formalizarse por escrito y detallar los medios que la empresa pone a disposición del trabajador, así como los gastos compensables.

Si trabajas desde casa con tu propio ordenador, la empresa debe garantizar que puedas desarrollar tu labor sin coste adicional.

También es obligatorio el registro horario: la empresa debe llevar un control de las horas trabajadas, incluso en teletrabajo. Esto no significa vigilancia, sino cumplimiento de jornada.

Y, por supuesto, sigue vigente el derecho a desconectar digitalmente fuera del horario laboral. Ni correos a las diez de la noche ni mensajes de WhatsApp en fin de semana.

Derechos ante un despido o finalización del contrato

Uno de los momentos en los que más se ponen a prueba los derechos laborales en España es el despido. No todos los despidos son iguales ni tienen las mismas consecuencias.

El despido objetivo ocurre cuando la empresa alega causas económicas, técnicas, organizativas o de producción. Debe comunicarse por escrito, con preaviso de 15 días, y conlleva una indemnización de 20 días por año trabajado, con un máximo de 12 mensualidades.

El despido disciplinario se aplica por incumplimiento grave del trabajador: faltas repetidas de asistencia, indisciplina, ofensas o disminución voluntaria del rendimiento. En este caso, no hay indemnización, pero sí derecho al paro si el despido se declara improcedente.

Por último, el despido improcedente se produce cuando no se acreditan las causas o no se cumple el procedimiento legal. En ese caso, la empresa puede optar entre readmitirte o pagar 33 días por año trabajado, con un máximo de 24 mensualidades.

Si recibes una carta de despido, nunca firmes sin leer. Y si no estás de acuerdo con los motivos, añade la frase “no conforme” antes de firmar. Eso preserva tu derecho a reclamar. El plazo para impugnar un despido es de 20 días hábiles desde la notificación.

En ASSELLOB, solemos poner este ejemplo: una trabajadora despedida por “bajo rendimiento” sin advertencia previa. En la práctica, si no hay sanciones anteriores, ni informes, ni pruebas, el despido puede declararse improcedente. Por eso, antes de aceptar un acuerdo o firmar finiquitos, conviene consultar.

¿Qué ocurre con los contratos temporales?

España ha limitado el abuso de la temporalidad con la reforma laboral de 2022. Hoy, los contratos temporales solo pueden usarse por circunstancias de la producción (picos de trabajo justificados) o por sustitución de un trabajador.

Si la empresa te encadena contratos o te mantiene más de 18 meses en un periodo de 24, la relación pasa a ser indefinida por ley.

También debes saber que, al terminar un contrato temporal, te corresponde una indemnización de 12 días por año trabajado. Y si encadenas varios contratos sin interrupción, esa antigüedad cuenta a efectos de despido.

¿Cuándo acudir a un abogado laboral?

No hace falta esperar a que te despidan o te paguen mal para consultar a un abogado. Muchas veces, la mejor asesoría llega antes del problema. En ASSELLOB ayudamos a revisar contratos antes de firmarlos, a comprobar si las condiciones cumplen con el convenio y a reclamar horas extra o complementos salariales no pagados.

También acompañamos en procedimientos de conciliación laboral (SMAC), donde se busca un acuerdo con la empresa antes de ir a juicio. La mayoría de los casos se resuelven ahí, sin necesidad de demandar.

Saber negociar con base legal y sin tensión emocional suele marcar la diferencia entre una solución rápida y un conflicto largo.

En casos más complejos, como acoso laboral, modificación sustancial de condiciones o despido nulo por maternidad, nuestro papel es representarte ante los tribunales y defender tus derechos hasta el final.

Conocer la ley es poder

Conocer los derechos laborales en España no es una cuestión de desconfianza, sino de prevención. Saber cuándo puedes pedir vacaciones, cómo reclamar un salario o qué hacer si te despiden injustamente te da control sobre tu vida profesional. La ley está de tu parte, pero hay que saber usarla.

En ASSELLOB creemos que la mejor defensa es una buena información. Por eso, tratamos cada caso con un enfoque práctico, explicando no solo qué dice la ley, sino cómo se aplica.

Si tienes dudas sobre tu contrato, tu jornada o una situación que consideras injusta, pide una revisión. En una sola consulta podemos determinar si tus derechos están siendo respetados o vulnerados.

¿Quieres saber si tus derechos laborales están siendo respetados?

Contacta con ASSELLOB y te ofreceremos una primera revisión de tu situación laboral. Evaluaremos tu contrato, tus condiciones y te indicaremos si existe alguna irregularidad. Porque conocer tus derechos es el primer paso para hacerlos valer.

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