Asesoría fiscal para autónomos: qué cubre, qué te ahorra y cuándo de verdad la necesitas

Ser autónomo tiene muchas ventajas. Libertad, independencia, trabajar en lo que sabes hacer. Pero cada tres meses, sin falta, aparece ese momento en el que tienes que dejar de ser lo que eres; diseñador, fontanero, consultor, lo que sea, y convertirte en tu propio gestor fiscal. 

Modelo 303. Modelo 130. Plazos que no esperan. Gastos que quizás puedes deducirte pero que nunca sabes del todo si los estás justificando bien. Y la sensación permanente de que si te equivocas, Hacienda va a llamar a tu puerta. 

Eso, multiplicado por cuatro trimestres al año, más la declaración anual, más el alta, más los cambios normativos… es mucho para llevarlo solo. Y es exactamente para eso que existe la asesoría fiscal para autónomos. 

Qué es una asesoría fiscal para autónomos y qué incluye exactamente 

Una asesoría fiscal para autónomos no es simplemente «alguien que te rellena los modelos».  

Eso sería una tramitadora. Una asesoría de verdad hace algo mucho más valioso: te ayuda a entender en qué posición fiscal estás, a pagar lo que corresponde, ni más ni menos, y a tomar decisiones con cabeza a lo largo del año para que en enero no te lleves sustos. 

Dicho de otra forma: la diferencia entre presentar impuestos y tener una estrategia fiscal.  

La primera opción es reactiva: llega el plazo, presentas y ya. La segunda es proactiva: tu asesor te avisa con antelación, revisa si hay deducciones que no estás aplicando, te orienta cuando tienes una decisión importante que afecte a tu fiscalidad y te representa si Hacienda te hace alguna consulta o levanta una inspección. 

En Assellob llevamos más de 25 años trabajando con autónomos de Cornellà y el Baix Llobregat, y podemos decirte con certeza que la mayoría de los que vienen a vernos por primera vez están pagando más impuestos de los que deberían.  

No porque hagan nada mal, sino porque nadie les ha explicado lo que pueden deducir ni cómo organizar sus ingresos y gastos para que la factura fiscal sea la más justa posible. 

Las obligaciones fiscales del autónomo: lo que tienes que presentar sí o sí 

Vamos al grano. Como autónomo dado de alta en España, tienes una serie de obligaciones fiscales periódicas que no son opcionales. Aquí te las explicamos de forma clara, sin rodeos. 

Los impuestos trimestrales: IVA e IRPF 

Cada tres meses tienes que presentar, como mínimo, dos declaraciones: 

El modelo 303: IVA trimestral  

Es el más conocido. Calculas la diferencia entre el IVA que has cobrado en tus facturas (IVA repercutido) y el IVA que has pagado en tus gastos (IVA soportado). Si has cobrado más de lo que has pagado, la diferencia va a Hacienda.  

Si has pagado más de lo que has cobrado, el resultado puede salir a compensar o a devolver. Y sí, aunque en un trimestre no hayas facturado nada, tienes que presentarlo igualmente. 

El modelo 130: Pago fraccionado del IRPF 

Es un adelanto trimestral de tu declaración de la renta. Se calcula sobre el 20% del beneficio acumulado del trimestre (ingresos menos gastos deducibles).  

Hay excepciones: si más del 70% de tus facturas llevan retención, no estás obligado a presentarlo. Pero eso hay que justificarlo bien ante Hacienda. 

Las declaraciones anuales 

Una vez al año, además de los trimestres, tienes que presentar: 

  • Modelo 390: resumen anual del IVA. Es informativo, pero obligatorio. 
  • Modelo 100: la declaración de la renta, donde se regulariza todo el IRPF del año en función de lo que hayas adelantado trimestralmente. 
  • Modelo 190: si tienes trabajadores o pagas facturas a profesionales con retención, este es el resumen anual de esas retenciones. 

Otros modelos según tu situación 

Dependiendo de cómo trabajes, puede haber más obligaciones: 

  • Modelo 111: si tienes empleados o contratas profesionales con retención, lo presentas cada trimestre. 
  • Modelo 115: si pagas alquiler por tu local y aplicas retención al arrendador. 
  • Modelo 349: si facturas a clientes de otros países de la Unión Europea. 
  • Modelos 036/037: para darte de alta en Hacienda, cambiar de actividad o modificar tus datos fiscales. 

Calendario fiscal 2026: las fechas que no puedes ignorar 

Período  Plazo de presentación  Modelos principales 
4º trimestre 2025  Hasta el 30 de enero 2026  303, 130, 111, 115, 390, 190 
1er trimestre 2026  Hasta el 21 de abril 2026  303, 130, 111, 115 
2º trimestre 2026  Hasta el 21 de julio 2026  303, 130, 111, 115 
3er trimestre 2026  Hasta el 20 de octubre 2026  303, 130, 111, 115 
Declaración de la Renta  Hasta el 30 de junio 2026  Modelo 100 

Un día de retraso puede suponer un recargo del 5% sobre lo que tocaba ingresar. Si te vas más lejos en el tiempo, ese recargo sube hasta el 20%, más intereses de demora. Una buena asesoría fiscal para autónomos te garantiza que ningún plazo se escape. 

Gastos deducibles que muchos autónomos no están aprovechando 

Este es el punto donde más dinero se deja sobre la mesa. Hacienda permite deducir una serie de gastos que reducen tu base imponible, es decir, el importe sobre el que calculas el IRPF, y también recuperar el IVA de muchos de esos gastos. El problema es que no todos los autónomos saben hasta dónde llega esa lista. 

Los gastos deducibles más habituales son: 

  • Cuota de autónomos (RETA): deducible al 100% en el IRPF. Una de las más claras y que algunos todavía no aplican bien. 
  • Local o espacio de trabajo: si alquilas un local, es deducible al 100% con factura. Si trabajas desde casa, hay una fórmula específica que Hacienda establece en función de los metros cuadrados dedicados a la actividad. 
  • Suministros del local: luz, agua, internet, teléfono ligados al espacio de trabajo. 
  • Material y equipamiento: ordenador, impresora, software, mobiliario de oficina. 
  • Vehículo: este es el más controvertido. En general, para la mayoría de actividades solo es deducible al 50% en IVA y no en IRPF, salvo excepciones tasadas por ley (transportistas, agentes comerciales…). Aquí un buen asesor puede ahorrarte un disgusto importante. 
  • Formación: cursos, libros, suscripciones relacionadas con tu actividad profesional. 
  • Seguros profesionales: responsabilidad civil, seguro médico propio y de tu familia hasta ciertos límites. 
  • Dietas y desplazamientos: con factura y justificando la relación con la actividad. 
  • Gastos de difícil justificación: Hacienda permite deducir hasta un 5% del rendimiento neto de la actividad (con un máximo de 2.000 €) sin necesidad de factura. Muy pocos autónomos saben que esto existe. 

La diferencia entre un autónomo que aplica correctamente todas sus deducciones y uno que no lo hace puede ser de varios miles de euros al año. Una asesoría fiscal para autónomos no solo te evita errores: te ayuda activamente a no pagar de más. 

Qué pasa si llevas tu fiscalidad sin asesoría 

Aquí va la parte que nadie dice pero que conviene saber. Gestionar tu propia fiscalidad como autónomo es legal y técnicamente posible. Pero tiene un precio real que va más allá del tiempo que te cuesta cada trimestre. 

Presentación fuera de plazo: si presentas un día tarde, el recargo mínimo es del 5%. Si te vas más de un año, llega al 20% más intereses de demora. Y si Hacienda lo detecta antes de que lo regularices tú, la sanción puede ser mucho mayor. 

Deducciones incorrectas: deducirte gastos que Hacienda no acepta, o no documentarlos bien, puede acabar en una liquidación paralela con recargo e intereses sobre lo que deberías haber pagado. Y si el importe es relevante, en sanción. 

Requerimientos e inspecciones: si hay inconsistencias en tus declaraciones —por ejemplo, el IVA que declaras no cuadra con tus facturas— Hacienda puede abrir un procedimiento de comprobación. Sin asesoramiento, enfrentarte a eso solo es complicado. 

El coste del tiempo: un autónomo que dedica tres o cuatro horas cada trimestre a preparar sus modelos, revisar sus facturas y presentarlos, está perdiendo tiempo que podría invertir en su negocio. Ese tiempo tiene un valor económico real. 

Qué hace exactamente una asesoría fiscal para autónomos, paso a paso 

Para que quede claro qué recibes cuando contratas este servicio, te lo explicamos tal y como lo hacemos en Assellob: 

Desde el primer día: te asesoramos sobre el alta en Hacienda (modelos 036 o 037), el epígrafe IAE correcto para tu actividad y el régimen de estimación más ventajoso para tu caso. Un mal epígrafe o un régimen mal elegido puede complicarte la fiscalidad durante años. 

Cada mes: revisamos y organizamos tus facturas emitidas y recibidas, llevamos el libro registro de ingresos y gastos y te informamos de tu situación fiscal actualizada. 

Cada trimestre: calculamos y presentamos el IVA (modelo 303) y el pago fraccionado del IRPF (modelo 130 o 131), junto con los modelos de retenciones si los tienes. Te avisamos con antelación de los importes para que los tengas previstos en tu tesorería. 

En la declaración de la renta: integramos todos tus ingresos y gastos de la actividad con el resto de tu situación personal, detectamos las deducciones aplicables y optimizamos el resultado dentro de la legalidad. 

Cuando surge algo: un requerimiento de Hacienda, una duda sobre una factura concreta, una decisión que tiene impacto fiscal… estamos disponibles para consultarte antes de actuar, no solo para reparar después. 

¿Puede un autónomo llevar su propia contabilidad? 

Sí, técnicamente un autónomo puede llevar su propia fiscalidad. No existe obligación legal de contratar a un asesor. Pero hay que ser honesto sobre lo que eso implica: 

La normativa fiscal cambia constantemente. Solo en los últimos años hemos visto la reforma del sistema de cotización por ingresos reales, los cambios en la deducibilidad de determinados gastos, las nuevas obligaciones de facturación electrónica (Verifactu) y varios ajustes en los plazos y procedimientos. Mantenerse al día de todo eso mientras gestionas tu negocio es difícil. 

Además, el coste de un error, en tiempo, en recargos, en sanciones, suele superar con creces el coste de una asesoría fiscal para autónomos. La pregunta no es si puedes permitirte contratar una. Es si puedes permitirte no hacerlo. 

Asesoría fiscal para autónomos en Cornellà y el Baix Llobregat 

Hay algo que las gestorías online de bajo coste no pueden darte: que alguien que te conoce a ti y a tu negocio coja el teléfono cuando lo necesitas. 

En Assellob atendemos de forma presencial en Cornellà de Llobregat, y llevamos más de 25 años trabajando con autónomos y pequeñas empresas del Baix Llobregat.  

Eso significa que cuando tienes una duda sobre si una factura es deducible, cuando te llega un requerimiento de Hacienda que no entiendes, o cuando quieres saber cómo afecta a tu IRPF la decisión que estás a punto de tomar, hay una persona real al otro lado que ya sabe quién eres y qué haces. 

No somos una plataforma. Somos un equipo de economistas, asesores fiscales y graduados sociales con despacho abierto, que trabaja contigo a lo largo del año, no solo cuando llega el trimestre. 

Si llevas tiempo gestionando tu fiscalidad solo o tienes dudas sobre si lo estás haciendo bien, lo mejor que puedes hacer es pedirnos una primera consulta. Sin compromiso. A veces basta con media hora para ver si hay margen de mejora —y casi siempre lo hay. 

Habla con nuestro equipo fiscal → 

Assellob — Asesoría fiscal y contable para autónomos en Cornellà de Llobregat · Av. Pau Picasso 46-48, 08940 Barcelona · 934 742 837 

Compartir